Mi nombre es Luciano Auberdiac.
Navego desde hace más de cuarenta años.
Estuve mucho tiempo del lado del mostrador de los clientes.
Los avatares de la vida me llevaron, hace casi veinte años a dedicarme a la venta de embarcaciones.
Trabajé al principio como asociado.
Probé suerte en el exterior –Miami- donde estuve algo más de dos años.
Cuando volví me independicé. No totalmente, ya que me asocié con mi esposa, Elena Branca de Auberdiac.
Y aquí estoy. A su servicio, para asesorarlo, ayudarlo, aconsejarlo, en suma, a su disposición.